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TELEFONIA
SATELITAL
Con el inicio de la era espacial se revolucionó por completo el mundo de las
telecomunicaciones. Los satélites artificiales (o simplemente satélites) son dispositivos
construidos por el ser humano y puestos en órbita alrededor de la Tierra. La idea de utilizar
un satélite en el espacio, que pueda recibir señales, amplificarlas y luego retransmitirlas de
vuelta a la Tierra, se convirtió en un potente sistema de comunicación inalámbrico de larga
distancia.
Para establecer un sistema de comunicación satelital se necesitan estaciones
espaciales, constituidas por los satélites en el espacio, y estaciones terrenas, constituidas
por los equipos de comunicación en tierra. Para lograr una comunicación satelital, los
satélites llevan puestos varios transponders (típicamente 32 unidades) que son dispositivos
de comunicación que reciben y transmiten señales de radio frecuencia, el nombre del
dispositivo es derivado de las palabras transmitter and responder. Cada uno de los
transponders puede captar una señal de entrada de una banda de frecuencia dada,
amplificarla y después difundirla a una frecuencia de salida distinta.
Generalmente, los satélites pueden ser puestos en órbitas:
-
LEO (Low Earth Orbit)
-
MEO
(Medium or Middle Earth Orbit)
-
HEO (High Earth Orbit)
-
GEO (Geosynchronous or
Geostationary Earth Orbit).
Actualmente existen tres tipos de categorías de servicios de
comunicación satelital: servicio fijo, servicio de difusión y servicio móvil, cada uno de
ellos de acuerdo con las características inherentes al tipo de órbita que describen los
satélites. El servicio fijo y de difusión están asociados con los sistemas GEO, mientras que
los sistemas LEO, MEO y HEO están asociados con el servicio móvil. Existe un sin fin de
aplicaciones en las que se pueden utilizar los servicios de comunicación satelital, una de las
cuales es la telefonía satelital.

Servicios de telefonía satelital
Básicamente existen dos tipos bien diferenciados de telefonía satelital:
-
telefonía fija o rural y
-
telefonía móvil o global
Cada una de ellas está relacionada con el tipo de servicio de
comunicación que ofrecen los sistemas satelitales. La telefonía satelital fija se basa en redes
de comunicación de satélites geoestacionarios y la telefonía satelital móvil en redes de
comunicación de satélites de órbita baja. Las características de cada uno de estos sistemas
satelitales definen el tipo de telefonía satelital.
Telefonía satelital fija
Una red de telefonía satelital fija está compuesta por: una estación central, canales de
satélite y terminales remotos. Los satélites de comunicación geoestacionarios hoy en día
son los más usados para proveer servicios de telefonía satelital fija. Los satélites GEO
orbitan la Tierra directamente sobre el ecuador a una altura de 35.400 km
aproximadamente. A esta altura, una vuelta completa alrededor de la Tierra toma 24 horas.
De este modo, el satélite mantiene la zona de cobertura sobre la misma superficie de la
Tierra todo el tiempo, y permanece fijo en el cielo desde cualquier punto sobre la superficie
de la Tierra desde el cual se le visualice. Además del satélite GEO en el espacio, en tierra se
necesitan de la estación central o hub y de los terminales de usuarios o VSAT (Very
Small Aperture Terminal) para establecer una red de comunicación.
Telefonia
satelital móvil
Estos dispositivos usan
pequeñas antenas no direccionales que emiten señales de muy poca potencia, y deben
recibir señales fuertes, pues no tienen una gran capacidad de amplificación. En
consecuencia, es necesario que la señal del satélite sea fuerte en la localidad del usuario
para que este pueda recibir datos, y además, que el satélite pueda recibir la señal que envía
el usuario, en caso que este quiera transmitir datos. Esto se puede lograr si la distancia al
satélite es relativamente pequeña, de 640 a 1.920 km (la señal se atenúa con el cuadrado de
la distancia). Por lo tanto, los satélites de órbita baja, proporcionan una solución a este
problema. Otras soluciones son los satélites de orbita media (8.000 km de altitud) y
satélites de órbita elevada (16.000 km de altitud) con grandes antenas de alta ganancia.
Los sistemas satelitales usan la tecnología de telefonía celular.
La idea principal de tales sistemas es que, a diferencia de los sistemas
celulares, en los que las celdas o células permaneces fijas y el usuario tiene movilidad, de
tal manera a cambiarse de una celda a otra para su cobertura, en el sistemas satelital las
celdas son móviles, pues el satélite que lo barre está en movimiento (satélite de órbita baja).
La red de satélites cubre toda la Tierra, y un satélite puede tener más de una celda a su
cargo (de hecho generalmente tiene alrededor de 50 haces puntuales por satélite). Es decir,
los satélites actúan análogamente a las antenas de transmisión de los sistemas celulares.
Cuando un satélite deja de barrer un área determinada en Tierra, otro satélite barre dicha
área, y si produce la conmutación. Es decir, el fenómeno es muy similar a la telefonía
celular, pues en ambos casos hay un movimiento relativo entre el usuario y la estación base.
El primer sistema LEO para servicio de telefonía móvil, y quizás el más conocido, es
Iridium. |